lunes 6 de julio de 2009

Ha llegado


.

.

.

el momento de descansar.

.

.

Gracias por vuestra compañía.

lunes 29 de junio de 2009

La deuda


.
.
Baja la niña la tarde
cargada de sal
hacia la boca.
Escucha su voz,
es blanca como su frente
y menuda como los pupitres de la memoria.
Viene la niña de falda plisada
y de nombre verdadero
a pagar su deuda.
Observa,
como describen sus dedos
mi locura.
.
.

lunes 22 de junio de 2009

Nuestra náusea en la boca de otros

.
.
Llegará ese momento
en el que ya nadie recuerde
a que te dedicabas en tus ratos libres.
Y no será malo pasar
desapercibido, ni aceptar
que le va creciendo un árbol a tus mañanas,
o que cada día que pasa
la escritura se te va tumbando
levemente hacia la izquierda
-precisamente hacia la izquierda-
El viernes, tuvimos una buena tarde,
viajó la sed de mano en mano
y nos abrazamos.
Una fiesta de letras en los hombros y en los ojos
nos ardía los labios.
¿Llorábamos?
Llegará el momento y estaremos así,
preparados para la tarde,
nuestra naúsea en la boca de otros,
y la vida cayendo.
.

.

sábado 20 de junio de 2009

Demasiado pequeña

.
.
Le conté a mi amiga,
que ella era demasiado pequeña
y que siempre aparecía envuelta
en voces.
Le conté, que sentía miedo

de su silla bajita,
de sus pies.
Ahora me ocupa las páginas
y es tinta.
Su momento es redondo,
como su cara.
Agudo, como su voz.

.
.

martes 16 de junio de 2009

Aunque tú no lo creas

.
.
Hay noches que se repiten
una y otra vez
aunque los ojos lo nieguen.
Es en estas noches cuando sueño
verdades que son mentiras,
y puedo crecer un día,
y dormir superficialmente.
Mientras tanto,
las verdaderas cosas nocturnas
suceden tras el cristal
y los pájaros, enmudecen a la espera
de la mañana que no amanece.
Hay noches tan largas
que me llegan a los pies
y se apartan dulcemente
de tu imagen.

Aunque tú no lo creas.
.
.

viernes 12 de junio de 2009

¿La luz como una llaga?

.
.
De repente, las manos
vuelan detrás de algo que
ni siquiera me pertenece.
Tan pronto fluyen de los ojos
como de la garganta callada,
letras, magia y tormento
¿La luz como una llaga?
Y se ocultan.
Llevo el silencio conmigo,
el castigo es la palabra.

.
.

domingo 7 de junio de 2009

No debo nada

.
.
..................................................Qué os debo yo a vosotros
..................................................que vinisteis
..................................................a mí
..................................................con un plato y un vestido

..................................................Ada Salas
.
.
No debo nada
a los que se me muestran
de espalda y son silencio.
Ni al ruido
que nos rodea
y tiene manos que ahogan.
No debo ningún discurso
ni ningún mensaje
al tiempo que pasa,
como el aire,
demasiado rápido
cerca de los zapatos.
Ni siquiera debo un grito,
a veces, tan necesario.
Pero sí
me debo un beso
en un lugar cercano
a los labios,
que se demora y se hace
dolor ante la espera y que
débilmente dice alma

mientras entretengo los pasos
comiendo lunas un día,
y el siguiente.

.
.

domingo 24 de mayo de 2009

Me asomo aquí

.
.
Me asomo aquí
porque retumba un trueno
tras la ventana,
y de encima de los hombros resbala
un vacío incoloro que me desnuda los años.
Entonces veía el río todas las mañanas,
era un río altivo y ciego
que llegaba gris de las tormentas, y yo

lo amaba agarrada al miedo
que despertaba su espuma hueca
y su cercanía,

tan parecida a una llamada.
.

.

jueves 21 de mayo de 2009

Otra noche descubierta

.
.
Hay una ofrenda de agua,
sobre la sed que supura de una boca
eternamente abierta.

Y corre en su curso un derecho
que no proviene del hacer,
aunque sí, del bruñir
de los goznes que penetran
la madera.
Piensa entre rejas,

mira que no hay aire suficiente,
ni garganta, ni pulmones,
y que la piel de tu cuerpo, no tiene
doce lenguas para amortiguar el sudor
que ha inundado los poros
de otra noche descubierta.
.
.

lunes 18 de mayo de 2009

No se ha ido


.
.
Mario Benedetti no se ha ido,
sus poemas laten
en los libros que tengo
en los estantes,
y en los que tú tienes,
y tú,
y tú,
y tú,
y tú,
toc,
toc,
toc,
toc.
Laten.
.
......................................................................No se ha ido
.
.
.

viernes 15 de mayo de 2009

Aérea


.
.
Allí arriba, una cometa.
Todo es fácil si su fondo es azul
y preciso el viento
que la sujeta a su hilo.
La dirección no importa,
sólo la altura.
Hay veces que subir, mantenerse
y enmarcarse en el cielo,
no es más que una muerte aérea
que el mar comprende
en su hábito de ola.
.
.

lunes 27 de abril de 2009

Espejos troceados

.
.
Ahora que el reconocimiento
no quiere saber más
que de espejos troceados,
este muchacho, casi niño,
se distrae en aventar un mercurio viejo
propio de la edad de los dioses,
llega, pone agua en mis manos,
me salva y me hace inocente
de tomar prestado el aire,
de masticar dedos,
de podar un árbol torpemente,
y me cae encima una noche
y otra , y otra,
como techos de lata,
y me cubro de telas,
y comienzo a tropezar de nuevo
con los bordillos.
Después, en casa,
lejos de la vista del poeta,
desgarro palabras y mi afán
es de nuevo el alimento.

.
.

sábado 25 de abril de 2009

Me va pasando

.
.
Esta incómoda costumbre
de tragar palabras,
me va pasando.
A cada tormenta
le sigue un silencio.
A mí,
me va pasando.
Y sólo eso.
.
.

Cabía


.
.
Hoy,
he tropezado
con un recuerdo
y lo he cogido
entre las manos.
Cabía.
Mi abuela
era pequeña,
su mundo
también.

.
.

lunes 20 de abril de 2009

Yo atento contra mí


.
.
Yo atento contra mí,
contra la integridad de mi piel
y lo que de ella se desprende,
porque soy de humo y de silencio
callando la enormidad de la naúsea,
tragando despacio el vómito
antes de que me regresen las ganas
de escribirlo todo,
todo.

.
.

martes 7 de abril de 2009

Al río no le importa la parte más sencilla de una caricia




.
.
Cuando enmudecía la piel de la tarde y era imposible
tu espalda de abarcar con una boca.
Cuando ocurría que las agujas de un reloj apuntaban
a la noche interrumpidamente,
al río, no le importaba tu mundo, ni el mío, ni tampoco
la parte más sencilla de una caricia.
Era entonces,
cuando nos dejábamos caer en el agua,
de la misma forma en que los azulones
lo hacían en el viento,
y no teníamos ni siquiera un segundo para detenernos
a mirar de cerca las ventanas de los eucaliptos,
ni su sombra de punzón en nuestras cabezas.
Cuando se desnudaba la tarde y se nos empequeñecía
la luz en las orillas, el río, ponía música de niños
y nos ignoraba los abrazos como los balcones ignoran
a los cuerpos que desfilan por las aceras sin detenerse.
Pero ahora,
aquel entonces está dispuesto a respirarnos,
a dejar que las hormigas nos cubran los pies,
y hasta incluso,
a que recordemos el animal sabor de nuestras lenguas
enjauladas en la boca del otro.
Ahora hay un tiempo que se acerca y se retuerce y tú
me llamas y miramos el cauce como quien mira a un difunto y
se despide de él sencillamente.
Y te empeñas en creer que estamos aquí porque el río nos lleva
y nos trae, tibios, helados, títeres sin ojos, y pretendes
que nos ahoguemos, y yo qué sé que otras cosas más,
y te niegas a reconocer que todo esto es una disculpa,
una nueva disculpa para construir recuerdos
con sus juncos y sus veranos.
Porque ya no vamos a ser otra cosa que no sea parte de él
y nada de nosotros mismos.

.
.

sábado 21 de marzo de 2009

Domingo


.
.
Comienza todo con un sonar
majestuoso de campanas.
Puede ser esta mañana una mañana
de la que se caiga el tiempo a pedazos,
o puede ser, que de tanto ahuecar los labios
frente al espejo, se desprenda la luz blanca de este día
en carmín de pájaros nombrándome la boca.
Todo se transforma, mientras que el vértigo en tu lengua
me persigue habilitando el día para la noche.
Pero sólo tú y la luna sabéis de cielos invertidos
y del olor del pan que amenaza con recuerdos.
Se nos ha convertido en hábito el estremecimiento,
y probablemente hoy siga siendo lunes, y la locura, es
que ni tú ni yo somos conscientes de que las horas
se arrastran calibrando el sueño asombrado del agua,
y descifrando el código de la escritura de este vientre, que
los domingos, se desgrana en piedras de sal y en amapolas.
.
.

viernes 13 de marzo de 2009

Despertar

.
.
Despertar.
Deslizar el sueño delgado,
parpadearlo sobre la ventana
y sentir como llegan
las palabras desnudas,
como se acomodan, buscando
siempre la parte más cansada,
el mismo lugar que ocupan estas cosas
que pienso, su oquedad
de vasija. Y suplicar a la luz que no llegue

blanca y que la palabra
desame su torre, su solar deseo.
.
.

miércoles 11 de marzo de 2009

Mira que es falso lo que hoy ocurre


.
.
Todo el mundo parece
contento esta mañana,
es, como si hubiera llegado el momento
en el que es necesario que el día
camine sin descanso.
Está ahora el sol en carne viva,
en alboroto de luz y desgastado
de tanta ceguera en la boca del frío.
Y ha vencido de nuevo el tiempo,
aún sin buscarle la torpeza a las horas
en las que pusimos nombre a los silencios
mientras nos animaba el hielo desde la ventana.
La gente ríe por la calle
y la sangre se tiñe de verde en los jardines
tapándole los oídos a las mariposas.
Arrópame de lluvia,
mira que es falso todo lo que hoy ocurre
y temo, que nos reconozca el destello
y nos regrese la tarde
a dejarnos caer la niebla en la voz,
en el hueco invisible de la memoria.

.
.

domingo 1 de marzo de 2009

Como si el mundo estuviera de tu parte

.
.
Están gritando hojas las ciudades
desde todos sus árboles
y nadie las escucha.
¿Y aún me preguntas qué pretendo decirte?
Sólo tienes que mirar el mañana
y verás rojas y redondas
sus cerezas colgando de cajas y celofanes.
Ya sé que quieres quedarte en este lugar
pero, ¿te diste cuenta de que los libros
han perdido sus páginas
y de que la música suena a metal
oxidado y a un agua que vierte alas
de mariposas?
Las hojas siguen gritando y es
porque les nacen brotes de este sueño,
creo que les duele.
Míralas,
no hay más que dejarse llevar
para que su compás
se acomode a nuestros pasos.
Si de verdad quisieras comprenderlo sería más fácil
caminar apoyando los diez dedos y la boca
en el aire, con este olor a lluvia.
Tú lánzate
como si el mundo
estuviera de tu parte.
.
.

sábado 28 de febrero de 2009

Hay días que son de lluvia


.
.
Hay días que son de lluvia
y en ella te recreas,
acabas de su mismo color
como si quisieras fundirte
y provocar equívocos
en aquellas palabras
que en algún tiempo
nos estallaron en la boca.
Siempre fueron caprichosas
las palabras que nos mojaron,
y el agua que te rodeaba
aquellos días
se ha convertido hoy en un halo
incoloro que me perturba.
Por eso escribo,
y me detengo en lo que
no haría si no colocara las sílabas
de esta forma tan dúctil,
tan semejante a la respiración
cuando dormimos y no sabemos
que la muerte se esconde
en un sueño y que la noche
se afila en el acento
de un ángel insuficiente.

.
.

miércoles 7 de enero de 2009

Puedo aparcar los sueños si tu me llamas


.
.
Puedo dejar los sueños para otra noche
si tu me llamas,
y tumbar el cielo por si se descuelga algún ángel
de las cuerdas de tu guitarra.
Hay lugares preparados para este evento.
Por ejemplo agosto,
cuando huele a uva y el calor contiene en su arco
tus canciones,
o enero vuelto de lado,
todo frío y azul tus ojos,
o aquella montaña que vertió tus piernas
oxidando una letra de tu nombre.
Puedo aparcar los sueños, no hay prisa,
sólo tienes que llamarme y te confeccionaré
el lugar en el que destrozaremos juntos lápices y papeles,
y cuando suene tu música,
inventaremos el tobogán que nos deje caer

sobre los charcos.
.
.

jueves 1 de enero de 2009

No hay nada nuevo en la lluvia


.
.

No hay nada nuevo en la lluvia,
ni siquiera el sonido del río la distingue
de otras lluvias.
Apenas agota el capricho
de impregnarnos la piel,
aparta a un lado las ganas de ser agua
y quedamos quietos
con las bocas entreabiertas.
Una sed sin fin nos abraza
y como niños desnudos
nos queremos.
No hay nada nuevo en la lluvia,
los ojos son manzanas y los pájaros del día
son restos del año que fue ayer.
Ahora todos duermen, el mundo calla
y la lluvia
respeta su silencio.
.
.
.
Feliz año nuevo